Ejemplo de la tragedia de los comunes
Uno de los ejemplos más usuales de la tragedia de los comunes se refiere al uso de los campos para pastoreo.
La situación es la siguiente: todos los pastores de la zona deben decidir cuantas vacas llevar a pastar al campo común.
Supongamos que el coste de comprar una vaca es A euros. Además, asumamos que la cantidad de leche que producirá cada vaca dependerá de cuantas vacas se encuentren pastando en el campo común (mientras más pasto puedan comer, más leche pueden producir).
Llamaremos f(c) al valor de la leche producida cuando hay c vacas pastando en la zona común. De esta forma, el valor de la leche por cada vaca es el producto promedio f(c)/c.
El número de vacas que maximizaría el bienestar total sería el resultado de:
Max f(c) – ac
Esto ocurre cuando el producto marginal es igual al coste marginal, PM = a
Sin embargo, cuando cada pastor decide individualmente cuantas vacas llevar a pastar, añadirá más vacas hasta el punto en que el producto que obtenga sea igual al costo (no gane nada). Esto es, un número de vacas c´ en donde se cumple que:
f(c´)-ac´ = 0
En otras palabras, el pastor compara el valor que recibirá de cada vaca extra (f(c)/c) con el costo adicional a.
Lo anterior lleva a que un número ineficientemente alto de vacas vayan a pastar lo que disminuye el bienestar social. Lo que sucede es que los pastores no están considerando que, al añadir una vaca más a la zona común, disminuye el valor de la leche que producen todas las vacas que comen allí.
Este es el resultado de la tragedia de los comunes, las decisiones individuales llevan a la sobreexplotación de los recursos comunes. Esto, porque no toman en cuenta el efecto que tienen sobre los otros individuos que comparten el recurso.

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